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¿Otro trimestre sin conseguir los objetivos de tu emprendimiento?

¿Por qué tener objetivos resulta tan positivo? Tener objetivos nos ayuda a dirigir nuestras acciones hacia eso que realmente queremos, nos ayuda a definir las estrategias necesarias para alcanzarlo lo que queremos y, además, nos impulsa a estar motivados y ser persistentes.

 

Digamos que nuestros objetivos son los que nos hacen levantarnos cada mañana, los que nos impulsan a seguir cuando las cosas se tuercen.

Aquí puedes ver los hábitos de la gente altamente eficaz

 

¿Pero qué pasa cuando te planteas un objetivo, sigues y sigues y haces todo lo que se supone que debes hacer, pero a pesar de tu esfuerzo los resultados no llegan y no alcanzas eso que te había propuesto?

 

Es posible que esto te haya pasado también a ti, que te hayas marcado un objetivo y que o bien hayas abandonado o que no lo hayas logrado tras haberlo intentado con fuerza.

 

No lograr tus objetivos puede resultar desalentador y puede hacer que quieras renunciar. Si es así, sigue leyendo…

 

Los 5 pasos que debes dar cuando no consigues tus objetivos

 

  1. Piensa en ese error como una señal que te está indicando que algo no está bien.

El fracaso es una señal que te dice que algo está mal. Al igual que pasa con nuestro cuerpo cuando nos enfermamos. Antes de que suceda, empezamos a sentirnos mal y si no escuchamos esa señal, la enfermedad acabará por llegar.

 

A veces cometer errores, no alcanzar un objetivo, e incluso fracasar con un proyecto no es más que una señal que nos indica que algo no funciona, que necesitamos cambiar algo. No debes tomarlo como un punto final, sino como un aprendizaje. Y es que hay dos maneras de tomarse un fracaso: puedes caerte y levantarte o dejar que un fracaso te defina.

 

Como te decía, para muchas personas un fracaso ha sido una catapulta que les ha impulsado al éxito. Pero para poder entender por qué ha sucedido, debes tratar de escuchar qué te está diciendo ese fracaso porque seguro que hay un mensaje para ti.

 

  1. Da un paso atrás y toma distancia

Yo he sido una persona bastante perfeccionista. No soportaba que las cosas no salieran como yo había planeado. Así que cuando no conseguía un objetivo mi primera reacción era esforzarme  aún más para lograrlo. Y es que muchas veces como te he dicho antes no se trata de trabajar más y más duro. Si haces esto probablemente acabes quemándote. Como te decía muchas veces un fracaso trae un mensaje potente.  Pero para entender ese mensaje debes dar un paso atrás y coger la perspectiva que te permita verlo de la forma correcta.

 

No tengas miedo de pararte, alejarse de ese problema o  fracaso. La clave es despejar tu mente para que puedas ver el escenario general.

 

Aléjate de la situación. Haz algo totalmente diferente.

 

Esto fue lo que hizo  Steve Jobs cuando lo despidieron de Apple. Se tomó tres meses de descanso antes de comenzar a trabajar. Y fue durante este período cuando descubrió lo que realmente quería en la vida. Dijo que fueron sus mejores momentos. Decidió que iba  a empezar nuevamente como un principiante, en algo diferente. Quitarse la carga del éxito le permitió disfrutar de uno de los períodos más creativos de su vida .

 

Te voy a poner un ejemplo. Imagínate que te pierdes en un bosque. Das vueltas y más vueltas y lo único que ves son las copas de los árboles ¿Qué harías en esta situación? Lo mejor sería dirigirse a un punto más alto que te permitiese saber exactamente qué camino tomar.

 

Lo mismo sucede cuando se trata de lidiar con el fracaso.

 

Intenta alejarte de la situación, hacer algo totalmente diferente para coger una perspectiva diferente.

 

  1. Revisa qué salió mal y hazte las preguntas adecuadas

Si no has alcanzado tu objetivo, es probable que haya algunas cosas que deberías haber hecho de manera diferente. En este punto debes ser sincero contigo mismo. Es un punto crucial para aprovechar este fracaso y convertirlo en una oportunidad.

 

A veces fracasas porque no te has entregado, porque no lo has intentado lo suficiente porque no has dado todo lo que podías. A vece simplemente ese objetivo no estaba a tu alcance en ese momento. Otras simplemente te ha fallado la estrategia, el método.

 

La cuestión es que has fracasado. Busca el motivo. Haz una autopsia a ese fracaso. Algunas preguntas que te ayudarán pueden ser:

 

  • ¿Realmente querías lograr ese objetivo? ¿Con qué intensidad querías lograrlo? Valóralo de 0 a 10. Si no es 10, probablemente  es que no lo querías con la fuerza que requería.
  • Si realmente lo querías lograr con la intensidad que requiere ¿Has hecho todo lo que estaba en tu mano  para lograrlo? ¿Tomaste las acciones que requería lograr ese objetivo de forma constante?
  • ¿Contabas con los recursos necesarios? ¿Tenías las habilidades necesarias para alcanzar ese objetivo?
  • ¿Es así como lo hacen las personas que tienen éxito? ¿Es así como lo has hecho tú cuando has tenido éxito? ¿Has sido tu mejor versión?
  • ¿Qué crees que podrías haber hecho de otra manera para lograr ese objetivo?

Responder a estas preguntas de forma sincera es un verdadero ejercicio de honradez contigo mismo.  Probablemente muchas de estas respuestas no te gusten, pero si no eres capaz de encontrar el verdadero problema que te ha llevado a fracasar no serás capaz de resolverlo y de convertir este fracaso en un punto de impulsión en tu vida.

 

La tentación cuando algo falla es encontrar el error fuera de ti mismo: sientes que has fallado porque tus colaboradores no han estado a la altura, porque algo ha habido errores técnicos, porque nadie te ha ayudado…Depende de la situación en la que te encuentres puedes ver distintos motivos fuera de ti.

 

El caso es que todo lo que está fuera de ti está fuera de tu control. Así que tú debes buscar qué ha fallado en ti mismo que te ha alejado de ese objetivo.

 

  1. Reconecta con tu meta

Fallar duele, hace que te tambalees y que te cuestiones seguir adelante. Por eso, cuando fallamos a la hora de conseguir objetivo, nuestra pasión suele verse afectada y nos desanimamos. Pero cuando esto sucede es el momento para que recuerdes por qué estableciste esa meta. Recordar tu por qué te ayudará a motivarte para comenzar de nuevo.

 

Y es que este por qué es el combustible que necesitas para seguir.

 

¿Cuál ha sido el verdadero propósito que te llevó a tomar acción? Este propósito es el que te mueve. Y este propósito debe  tener una fuerza mayor que tú mismo, es lo que te llevará a hacer lo necesario para lograrlo.

 

Vuelve a conectar con ese propósito.

 

Las personas a menudo abandonan porque es demasiado difícil, porque no tienen tiempo o porque sienten que no son capaces de hacer eso que se proponen.

 

Estas son las excusas más frecuentes. Pero tú no  vas a comprar estas malas excusas. Debes conectar con tu propósito y reavivar la llama que te llevó a empezar. Debes revisar tu propósito, debes encontrar ese motivo para volver a levantarte y tomar acción.

 

Recuerda tu porqué y escríbelo. Escríbelo y léelo cada día. Conecta con ese propósito. Es la mejor manera de reconectar con esa fuerza que te impulsó.

 

  1. Actualiza tus objetivos y vuelve a empezar

Has fallado a la hora de lograr un objetivo. Después de hacer un análisis y de seguir los pasos anteriores, ha llegado el momento de decidir si quieres volver a retomar ese objetivo o lo vas a abandonar. El análisis que has hecho debería darte claridad acerca de si ese objetivo era realmente importante para ti y si era el momento adecuado para afrontarlo.

 

No debes tener miedo de abandonar un objetivo si te das cuenta de  realmente no era importante para ti, pero tampoco temas volver a intentarlo si no lo alcanzas la primera vez.

 

Recarga energía y vuelve a empezar.

 

Al fin y al cabo solo has fallado en un objetivo. Los objetivos son el camino y no la meta. Debes tomar este error como parte del viaje que te va a llevar.

 

Y es que en realidad alcanzar esa meta más grande requiere de una suma de pequeños objetivos. Y algunos de ellos se consiguen y otros no. Es la suma total lo que cuenta. El proceso y no el resultado es lo cambia en realidad nuestra vida.

 

Y hablando de meta más grade, vamos a hablar de los siguientes pasos para tu emprendimiento.

 

Cuando estás creando el plan de comunicación para definir la estrategia de tu marca, es necesario que definas cuáles son los objetivos que quieres alcanzar con ella, porque sin ellos no vas a poder evaluar qué resultados que quieres para tu marca.

 

Es importante que lo definas, para estar siempre motivados y saber hacía donde va tu marca. Tener definido los objetivos te ayudarán a clarificar hacia dónde vas con tu plan de acción y qué hacer con tu inversión (tiempo y esfuerzo), porque si no lo tienes no sabrás si las acciones que llevaste a cabo merecieron la pena. ¿No te paso alguna vez, qué sentiste que nada funcionaba?

4 objetivos que tiene que tener tu estrategia de marca

 

Ahora bien, agarra lápiz y papel que vamos a definir 4 objetivos que tiene que tener tu estrategia de marca y en cada uno de ellos tendrás que ver en qué orden de prioridad van a tener en la misma.

 

# 1 Objetivos ASPIRACIONALES

 

El éxito de un negocio comienza por una VISIÓN, para alcanzar ese gran objetivo que tienes.

 

Es la guía que dirige tu proyecto a corto, mediano y largo plazo.

 

También sirve a la hora de tomar decisiones de cómo quieres que crezca tu marca y que estrategias tienes que plantearte para llegar a esa VISIÓN.

 

¿A qué aspiras con tu marca?

 

Agarra un lápiz y papel y planteaté:

 

¿Qué objetivo quiero lograr en 1 año? ¿Qué haré para lograrlo? ¿Cómo será?

¿Qué objetivo quiero lograr en 5 años? ¿Qué haré para lograrlo? ¿Cómo será?

¿Qué objetivo quiero lograr en 10 años? ¿Qué haré para lograrlo? ¿Cómo será?

 

No te límites, sueña en grande como quieres que sea tu marca. Escribe como quieres que se te conozca dentro de unos años, el éxito comienza por un objetivo.

 

 

# 2 Objetivos de NEGOCIO

 

Son los objetivos económicos que quieres lograr con tu marca dentro del periodo del próximo año.

 

Para ello existen 3 maneras de conseguir llegar al objetivo:

 

-Crecer por encima de la competencia

-Incrementar la facturación

-Aumentar los beneficios.

 

Elegir cuál de estos objetivos va a estar en la estrategia de tu marca, es la manera de enfocar tus esfuerzos, estrategia e inversión.

 

Por ejemplo: en mi negocio en el plazo del 2022 tengo el objetivo de incrementar mi facturación y la forma de hacerlo es con cursos y talleres para poder ayudar aún más a coach y consultores a crear su imagen de marca.

 

#3 Objetivos de MARKETING

 

Estás son acciones concretas que tienes que hacer para captar o fidelizar clientes para tu negocio, estas son las que te ayudarán a lograr tus objetivos de negocio.

 

Ejemplos:

– Mejorar tu imagen de marca y ser referente en tu sector.

– Mejorar tus contenidos en redes sociales.

– Tener más engagement en mis redes sociales.

– Hacer talleres de coaching.

– Participar en eventos donde puedo encontrar posibles clientes.

– Mejorar el alcance de tus publicaciones con un buen plan de contenidos.

– Si tienes una web, aumentar mi comunidad.

– Buscar un aliado para crear colaboraciones.

 

# 4 Objetivos de COMUNICACIÓN

 

Este punto es importante, ya que va a ser la forma de que tus clientes conecten con tu marca:

 

Notoriedad: que tus posibles clientes comiencen a reconocer tu marca. Destacarte por encima de tus competidores.

 

Profundizar: que tu público comience a conocer tus productos, servicios, atributos, propuesta de valor que ofreces con tu marca.

 

Conectar: que tu público comience a tener afinidad, simpatía y engagement con la marca. En este punto se trata de crear experiencia de marca y que los clientes comiencen a interactuar y conectar con la marca.

 

Considerar: ser la primera opción en la mente de tu cliente en el momento que necesiten o quieran adquirir tus servicios que ofreces.

 

A modo de resumen, deberías elaborar entonces tu objetivo aspiracional, de negocio, de marketing y el de comunicación.

 

Y esto lo vamos a trabajar en el programa IMAN que empieza el 7 de julio. Para que te conviertas en un IMAN para tus clientes.

 

Y si te registras en IMAN antes del miércoles a las 19.00 hrs Madrid, podrás participar en la planificación del 3er trimestre, ya que tienes membresía de El Club 3 meses incluida!

 

¿Qué es IMAN?

IMAN es un programa de mentorias grupales de 2 meses que empieza el 7 de julio y en el que te estaré acompañando junto con otros 10 emprendedores a …

🎯Reconectar con tu 𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐲 𝐯𝐚𝐥𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐦𝐩𝐫𝐞𝐧𝐝𝐞𝐫 𝐝𝐞𝐬𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐥𝐞𝐧𝐢𝐭𝐮𝐝

🎯Entender quién es tu 𝐜𝐥𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐢𝐝𝐞𝐚𝐥 y con el que vas a disfrutar y desarrollarte

🎯Crear tu 𝐌é𝐭𝐨𝐝𝐨 𝐞𝐱𝐜𝐥𝐮𝐬𝐢𝐯𝐨 que será como un IMAN para tus clientes

🎯Descubrirás cómo 𝐚𝐜𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐫 𝐭𝐮 𝐩𝐨𝐬𝐢𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 , 𝐭𝐮 𝐯𝐢𝐬𝐢𝐛𝐢𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 para subir en La Escalera de la Autoridad controlando el mensaje en redes y 𝐬𝐢𝐧 𝐦𝐚𝐥𝐠𝐚𝐬𝐭𝐚𝐫 𝐭𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨

🎯Aprenderás 𝐮𝐧𝐚 𝐄𝐬𝐭𝐫𝐚𝐭𝐞𝐠𝐢𝐚 𝟑𝟔𝟎º para ser visible tanto en el mundo offline como en online.

🎯Verás otras formas de 𝐧𝐨𝐫𝐦𝐚𝐥𝐢𝐳𝐚𝐫 𝐲 𝐞𝐬𝐜𝐚𝐥𝐚𝐫 𝐭𝐮 𝐧𝐞𝐠𝐨𝐜𝐢𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐮𝐧𝐜𝐚 𝐭𝐞 𝐡𝐚𝐛í𝐚𝐬 𝐩𝐞𝐧𝐬𝐚𝐝𝐨

¿Por qué sólo 10? Porque te acompaño de manera personalizada. No eres un número.

Como no lo vas a ser tu para tus clientes.

No podría ser de otra forma.

Uff, ¿en verano?

Si, verano es el momento ideal porque tu cliente vuelve en Septiembre con ganas de cambiar.

O puedes esperar a tomar acción en septiembre y te meterás en el 2023.

Depende de ti.  Pero tus clientes encontraran a otr@…

 

Quedan 2 plazas. Si quieres la tuya, resérvala AQUÍ

 

Me encantaría ayudarte a subir al siguiente nivel.

 

Un abrazo,

 

Nieves

 

Coach y Mentora de Líderes y Emprendedores en busca de Resultados en Equilibrio y Plenitud|Máster en PNL y Mindfulness |Formadora|Conferenciante | Autora|Poscaster

www.nievesrodriguezmentora.com

 

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